George Walker Bush (Jorge Andarín Espeso)
“por donde pasa, solo crece mala hierva.”
Cuadragésimo tercer presidente de los Estados Unidos de América desde el 20 de enero de 2001 hasta el 20 de enero de 2009. Entre 1995 y 2000 había sido el 46º gobernador del Estado de Texas. Milita en el Partido Republicano. Empresario tanto en la industria petrolífera como en el deporte profesional, como mánager general del equipo de béisbol de los Texas Rangers.
Criado en las ciudades de Midland y Houston (Texas). En la Universidad Yale, ingresa en la sociedad secreta Skull & Bones.
Consiguió el Máster de Administración de Empresas. Después de graduarse, regresa a Texas y se involucra en el negocio petrolífero.
A finales de la década de 1970 George Bush inició sus escarceos en los negocios y la política, con idénticos pobres resultados. En 1977 se casó con Laura Welch, con la que tuvo en 1981 a las gemelas Jenna y Barbara.
En 1986, decidió abandonar el alcohol. Tras el fracaso de su padre en las presidenciales de 1992, tomó el relevo familiar en la política y se presentó para el puesto de gobernador de Texas. Su victoria en los comicios de 1994 le confirió el mando del segundo mayor estado de la Unión, una plataforma ideal para alcanzar la Casa Blanca.
En 1998 se presentó a la re-elección y consiguió una amplia victoria, convirtiéndose en el primer Gobernador de Texas en ser elegido dos veces consecutivas para ocupar el cargo cuatro años cada una. Durante su mandato, llevó a cabo cambios en justicia criminal, leyes civiles y financiación escolar. Tomó una línea dura respecto a la pena de muerte, durante su mandato se ejecutaron 120 reos. La tasa de encarcelamiento en 1998 fue de 1014 internos, en 1999 fueron 100.000. Durante la campaña, Bush no pudo ocultar sus carencias, se hizo pública su antigua dependencia del alcohol y su desconocimiento de la política internacional, pero supo subsanarlas con un trato cordial y directo que hacía convincente su idea de un “conservadurismo compasivo” en el que la iniciativa privada tomara las riendas del país sin defenestrar la política social.
Hizo campaña para, además de otras cuestiones, permitir a las organizaciones benéficas religiosas participar en los programas de fondos federales, hacer recortes en los impuestos, promocionar el uso de cupones educativos (que permiten, con el pago de impuestos, que los padres escojan un colegio para sus hijos distinto al público que les es asignado), permitir las prospecciones petrolíferas en el Refugio nacional de vida salvaje del ártico y reestructurar las Fuerzas Armadas. En política exterior, aseguró que estaba en contra de usar las Fuerzas Armadas estadounidenses en intentos de reconstruir naciones en el extranjero (falso H.G.P).
En marzo de 1999, George Bush dio el paso definitivo hacia la presidencia y anunció su candidatura por el Partido Republicano, en cuyas primarias se impuso a John McCain. Durante la campaña, Bush no pudo ocultar sus carencias, se hizo pública su antigua dependencia del alcohol y su desconocimiento de la política internacional, pero supo subsanarlas con un trato cordial y directo que hacía convincente su idea de un “conservadurismo compasivo” en el que la iniciativa privada tomara las riendas del país sin defenestrar la política social.
Las elecciones del 2 de noviembre de 2000 arrojaron un empate virtual: el demócrata Al Gore obtuvo más votos populares, pero Bush más compromisarios. A pesar del recuento manual de votos y las reclamaciones de los demócratas ante los tribunales, el 13 de diciembre el Tribunal Supremo zanjó el asunto en favor de Bush.
En junio de 2001, destacaron la puesta en marcha de un importante recorte fiscal, que ponía en cuestión la continuidad de las prestaciones sociales; la negativa a suscribir los acuerdos de Kioto sobre medio ambiente y la puesta en marcha de un programa de defensa antimisiles que amenazaba con devolver la diplomacia internacional a los tiempos de la guerra fría.
Los atentados suicidas del 11 de septiembre de 2001, atribuidos a la organización terrorista Al Qaeda liderada por Osama bin Laden, colocaron a George Bush al frente de la primera gran crisis internacional del siglo, optando por una política militarista cuyo primer objetivo fue Afganistán.
El 7 de octubre de 2001, con apoyo internacional, Bush lanzó la “guerra contra el terrorismo”. Su primera acción fue dirigida hacia el régimen talibán de Afganistán. Después de la caída de los talibán, los suministros de opio, restringidos por el autoritario régimen musulmán, se han incrementado significativamente, aumentando los problemas de drogadicción en el oeste.
La doctrina de la legítima defensa dio paso a la de la guerra preventiva y George W. Bush situó a Saddam Hussein en el punto de mira de la potente maquinaria bélica estadounidense. Contando con el único apoyo incondicional de Tony Blair en el Reino Unido y de José María Aznar en España, el presidente estadounidense desplegó su ejército en torno a Irak en espera de una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que legitimara la acción bélica (No había autorización del Consejo de Seguridad de la ONU).

Algunas personas como Benjamín Ferencz, que fue fiscal jefe de los juicios de Núremberg, han expresado que Bush debería ser juzgado junto con Saddam Hussein, por empezar una guerra de agresión, crimen supremo según los principios de Nuremberg. Otros expertos han calificado igualmente la guerra de Irak como ilegítima. “No había autorización del Consejo de Seguridad de la ONU […] y eso la convierte en un crimen contra la paz “ dijo el profesor de derecho internacional Francis Boyle, quién también especificó que el manual de campo del Ejército de los Estados Unidos requiere de dicha autorización para comenzar una guerra ofensiva.
A pesar de la presión internacional contra la guerra, liderada por Francia y Alemania, y al margen de la resolución de las Naciones Unidas, el 20 de marzo de 2003 Estados Unidos inició el ataque a Irak, que culminó un mes después con la caída del régimen de Hussein y la instauración de una administración interina bajo el control de Washington.
George W. Bush, incapaz de encontrar en Irak armas de destrucción masiva, cuya posesión había constituido el principal argumento para la guerra, acusó a Siria de ocultar dichas armas y de dar refugio a funcionarios del derrocado régimen iraquí.
2004, a la creciente impopularidad por el despliegue militar en Irak se sumó la falta de celeridad en la respuesta oficial a la devastación que originó el huracán Katrina, la catástrofe natural más grave en la historia del país desde el terremoto de San Francisco. Las autoridades de Luisiana, Alabama y Misisipí, los Estados más afectados por la catástrofe, denunciaron la pasividad inicial de Washington y la desorganización en las labores de evacuación de la población atrapada en Nueva Orleans, donde perecieron varios centenares de personas.
Bush también ha contado con el apoyo de líderes internacionales como Tony Blair, José María Aznar, Álvaro Uribe Vélez, John Howard, Junichiro Koizumi, Angela Merkel, Nicolas Sarkozy, Stephen Harper y Ehud Ólmert, así como una buena compenetración con otras figuras como Vicente Fox o Felipe Calderón.
Iniciado el otoño, un escándalo sobre desvío de fondos electorales y lavado de dinero salpicó directamente a Tom DeLay, líder republicano en la Cámara de Representantes.
El 5 de mayo de 2006, el presidente anunció el relevo del director de la CIA, Porter Goss, cuando aún no se habían cumplido dos años desde que accedió al cargo. Aunque Bush no aportó motivos para el relevo, el cese del jefe de los servicios secretos llegaba en pleno debate sobre el escándalo de presuntos vuelos organizados por la Agencia para secuestrar a sospechosos de terrorismo en territorio europeo y trasladarlos a países árabes donde se practicaban torturas.
El 14 de diciembre de 2008 durante una visita sorpresa a Iraq un reportero de televisión, Muntadar al-Zeidi, le lanzó dos zapatos y gritó «¡Toma tu beso de despedida, pedazo de perro!». En la cultura árabe arrojar los zapatos está considerado como una de las mayores ofensas. Bush más tarde bromeó «Era una talla 43»


El 4 de noviembre de 2008, Barack Obama venció a John McCain. Con lo que en aparencia, la era Bush ha terminado. Se ha retirado a su mansión en Texas y desde ahí seguirá manipulando desastrosamente, cualquier negocio, sea de petroleo o de deporte o de conspiraciones masónicas.
RELACIONADO:
Parodia al personaje este del que hemos posteado.
Especial grabado por el cómico Will Ferrell que se basa en la figura del polémico ex presidente George W. Bush. El programa está basado en la exitosa actuación teatral que el actor ha estado representando en Broadway justo desde el mismo día en el que el mandatario abandonó su cargo.
Ferrell fue, a lo largo del mandato de Bush, su más famoso imitador, sobre todo a través de sus actuaciones en el programa Saturday Night Live. Ahora, el humorista repasa toda la vida de su objeto de sátira favorito, desde sus aventuras extracurriculares en Yale hasta su vida en la Casa Blanca. El resultado ha sido un especial que rompió récords de audiencia en la cadena HBO.
Ver actuación teatral:
http://www.documaniatv.com/politica/noche-final-con-george-w-bush-video_e8fbe6037.html
Farengeid 9/11
Es una película documental estrenada en 2004 y dirigida por el cineasta estadounidense Michael Moore. Trata sobre las causas y consecuencias de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, haciendo referencia a la posterior invasión de Iraq liderada por ese país y Gran Bretaña. Además, intenta determinar el alcance real de los supuestos vínculos entre las familias del presidente de los Estados Unidos en el momento de los atentados, George W. Bush, y los Bin Laden, acaudalada familia de Osama bin Laden.
http://megaupload.com/video/?v=KE6MKE4W
Será recordado como el peor presidente de los Desastrosos Desunidos. Así como un tipo deleznable que solo ha traído a la sociedad mundial, miseria, vergüenza, venganzas, terrorismo de estado, pobreza, hambre, gripe A y otras lindezas de este presunto criminal de guerra. Ni él, ni sus amigos fascistas al poder nunca mas.

